Apuntes para la salud.

La salud es el bien más importante de la vida, si la tienes, conservala; si no la tienes, lucha por ella.
En estos apuntes encontrará mucho de lo que debe saber en caso de una urgencia; pero no pretende sustituir a ningún programa oficial, ni al médico, ni al enfermero... solo ayudar a conservar la salud.

viernes, 26 de agosto de 2011

La presión arterial en el anciano

La presión arterial en el anciano.



En nuestra sociedad, donde la hipertensión arterial (HTA) es común, la mayoría de los estudios poblacionales muestran un incremento progresivo tanto de la presión arterial sistólica (PAS) como de la presión arterial diastólica (PAD), desde el nacimiento hasta los 60/65 años., siendo posteriormente a esta edad, el incremento tensional menor, haciéndolo la p.a.s, hasta los 70 años, con estabilización, incluso ligero decrecimiento, después de estas edades, fenómeno no bien explicado en la actualidad. Respecto al sexo, se ha observado un aumento divergente de p.a. de hombres y mujeres de edad mediana, mientras que por encima de los 60/65 se han observado tendencias contrarias de la p.a.d. y p.a.s. Así en mujeres mayores de 65 años observamos superiores niveles de p.a.s. y pulso que en varones de la misma edad. Esto se ha relacionado con la menopausia y con la mayor expectativa de vida de la mujer que el hombre.


En cambio los niveles de p.a.d. suelen ser semejantes en ambos sexos después de los 65 años, tendiendo a estabilizarse, incluso a disminuir, después de los 70, lo que conduce a un aumento de la p.a. diferencial, así como un incremento de la amplitud del pulso en los ancianos.


De otra parte es bien conocido como la correlación edad-presión arterial no es un fenómeno universal.


Se ha observado que en grupos poblacionales el aumento de la p.a. con la edad difiere de un individuo a otro, de modo que mientras en algunos el incremento tensional es mínimo, en otros, principalmente en aquellos con mayores niveles de p.a. en edades jóvenes, el incremento de la p.a. con la edad es superior a la media.


De ello se deduce que, si bien el incremento de la p.a. con la edad está influenciado por factores genéticos, las influencias ambientales (alimentación, estrés),  juegan un importante papel.
              Una presión arterial ideal sería 130/70, = 13/7   o
                                                                    140/80, = 14/8.


Existen igualmente una serie de factores adicionales que influyen en los cambios de p.a. relacionados con la edad, tales como situación económica, peso corporal o diferencias entre las medidas indirectas y directas de la p.a. en el anciano. El envejecimiento determina una serie de cambios fisiológicos de tipo hemodinámica, neural y hormonal que afectan la función de diferentes órganos.


Por sus repercusiones cardiocirculatorias y en el manejo terapéutico del anciano hipertenso destacan los que afectan a órganos vitales como corazón, cerebro, riñones, hígado y sistema vascular en su totalidad.


Corazón.
Con la edad el corazón sufre determinados cambios anatómicos y secundariamente funciones, a fin de adaptarse a estas modificaciones estructurales cardíacas y del sistema arterial. 
En el anciano se objetiva una caída del gasto cardíaco y una disminución del volumen sanguíneo.
La disminución del gasto cardíaco se debe primordialmente a un deterioro de la contractibilidad miocárdica, así como una disminución del volumen de expulsión ventricular. Igualmente parece contribuir a dicha reducción la posibilidad de un ajuste cardiovascular a una situación de consumo de oxigeno disminuida, la cual parece ir paralela a una disminución de la masa muscular, con caída de los requerimientos de oxígeno en el anciano.
Este incremento progresivo de la masa cardíaca que afecta principalmente al ventrículo izquierdo, es fruto de un depósito aumentado de colágeno en la pared miocárdica, hecho que parece ligado al envejecimiento, ya que se ha observado tanto en individuos con insuficiencia coronaria como sin ella.


Retomando de nuevo nuestro tema, tenemos claro que la tensión arterial aumenta con la edad y las cifras de TA aceptadas como normales en las persona jóvenes no son las mismas que en los ancianos. Si bien la OMS considera hipertensas a todas las personas que superen el límite tensional de 160/95 mmHg, en algunos servicios de geriatría se considera un margen mayor.


El control de la presión arterial por el médico o enfermero, en todas las edades, es la única garantía de ir por el buen camino hacia una vida razonable en la vejez.
Está demostrado que el anciano con cifras de TA altas corre mayor riesgo de presentar problemas vasculares que el anciano con cifras tensionales más bajas.
El envejecimiento conlleva un aumento de la TA y un aumento de la rigidez en las arterias, y dado que la sintomatología de la hipertensión es secundaria a la afectación de los vasos sanguíneos, es muy difícil distiguir entre la sintomatología propia de la hipertensión de la propia por la afectación vascular en un paciente no hipertenso, incluso pueden estar superpuestas.


Sintomatología.
Los síntomas de la hipertensión suelen ser secundarios a los efectos de ésta sobre los vasos sanguíneos en los diversos órganos o tejidos, o al aumento de carga soportada por el corazón.
El cuadro clínico de la hipertensión es el propio y característico de sus complicaciones, las cuales son independientes de su etiología; por lo tanto, la clínica de la hipertensión arterial (HTA)  primaria y secundaria son similares, solo hay algún síntoma diferente debido a la enfermedad causal.
Siendo el riñón, cerebro, corazón y retina los órganos más afectados, a ellos se deben la mayoría de los síntomas de la enfermedad vascular hipertensiva.


Antes de comenzar la descripción de la sintomatología hay que destacar dos cosas:


- Muchos de los síntomas son secundarios a la ansiedad provocada por el conocimiento o presunción de la enfermedad y de sus complicaciones; es muy frecuente que muchos síntomas  atribuidos por el paciente a su posible  HTA, desaparezcan cuando se le toma la presión arterial (PAhipertenso, si le quitamos el componente ansiedad, desaparece la sintomatología.
Por ello debe descartarse la primera, incluso la segunda toma de la PA,  y hacer una tercera, para acercarse a la realidad, hay personas que al ponerle el manguito, ya se ponen nerviosos y se elevan los valores tensionales.


- Pocos de los síntomas presentes en el viejo pueden ser atribuidos exclusivamente a la HTA; como ya se ha reseñado, muchos síntomas son debido a la arterioesclerosis, la cual es causa o consecuencia de la HTA.


Sintomatología por afectación vascular cerebral.
Como no vamos a entrar en cada uno de los problemas vasculares, ni valorarlos; solo enumeraremos los principales síntomas debido a la afectación vascular cerebral.
Cuando notemos fallos en los siguientes apartados,puede ser que ya estemos afectados, por eso la importancia del control periódico por su médico.


Cefalea, (dolor de cabeza)
Vértigo,
Insomnio.
Astenia.
Disminución de la memoria y de la capacidad de concentración


Cefalea. - Suele ser occipital y de predominio en la mañana temprano, con rigidez en la nuca y a veces despierta al paciente; puede acompañarse de vómitos, los cuales alivian la cefalea, no obstante esto es más propio de la crisis hipertensiva. Si bien las características de la cefalea, reseñadas anteriormente, son casi diagnósticas en la persona joven, no lo son tanto en el anciano cuya sintomatología de cefalalgias es más abigarrada e, incluso, casi es normal cierta rigidez de nuca por problemas de artrosis cervical. 
Al igual, una cefalea que despierta por la noche no es diagnóstica de HTA, si no también puede ser debida a una lesión ocupante de espacios intervertebrales. Dado que la cefalea es un síntoma, existe un gran componente subjetivo en cuanto a la intensidad del dolor, no guardando relación la cifra de TA con la intensidad de la misma.


Vértigo. - Es un síntoma muy frecuente en el anciano hipertenso, más en mujeres que en hombres; muchas veces, más que un vértigo como tal es una sensación de inestabilidad en la marcha,
La causa es fundamentalmente un esclerosis del tronco vertebro-basilar y del laberinto.
La inestabilidad es un fenómeno frecuente en el anciano, pero más en el anciano hipertenso; dado que con la edad hay desorganización de los reflejos por presión, así es comprensible que el grado de inestabilidad aumente con la edad. Es importante, por lo tanto, que antes de catalogar como hipertenso a un anciano con esta sintomatología y una toma de TA elevada, se hagan varias mediciones. Pensar no obstante que tanto los vértigos como también los acúfenos (ruidos en los oídos) frecuentes en el anciano hipertenso, pueden tener otros orígenes.


Insomnio. - Suele acompañar tanto a los hipertensos jóvenes como a los ancianos ; no obstante  los ancianos aún sin ser hipertensos ya suelen presentar trastornos del sueño, en el sentido de dormir menos horas y solo las primeras de la noche, despertándose de madrugada.


Disminución de la memoria y de la capacidad de concentración. 
Ambos síntomas acompañan tanto a la HTA como a la enfermedad cerebro-vascular crónica. La disminución de memoria lo es en el sentido de olvidar hechos recientes y, en cambio. recordar otros antiguos;  no obstante esto también ocurre, o más, en el paciente arterioesclero cerebral, aún sin ser hipertenso.
Son frecuentes también los cambios de personalidad, especialmente en las formas graves de HTA; ante todo anciano  que comienza bruscamente con desorientación, lo primero en lo que hay que pensar es que esté en crisis hipertensiva o accidente vascular cerebral.
En un 25 % de los casos la primera manifestación de una HTA puede ser un accidente vascular cerebral,  especialmente hemorrágico o trombótico. No obstante siempre que hay un accidente vascular cerebral  (AVC), hay una elevación reactiva de la TA, y no es prudente el bajarla rápidamente.  No precipitarse en considerar esta subida tensional como causa de AVC, sino pensar que puede ser también una consecuencia.
Las manifestaciones neurológicas focales como paresias (debilidad de los miembros inferiores, parálisis incompleta),  y parestesias, (un estado peor de sensibilidad)  son también frecuentes en el anciano hipertenso.
El conjunto de las alteraciones vasculares cerebrales por HTA recibe el nombre de encefalopatía crónica hipertensiva, las esclerosis vasculares son tanto más frecuentes cuanto más duradera es la hipertensión y más edad tiene el enfermo.


Síntomas cardio-vasculares.
  (Cardiopatía hipertensiva).


La HTA afecta tanto a los vasos coronarios como al resto de los vasos grandes y pequeños. Esta afectación de los vasos coronarios hace que la HTA pueda originar episodios de angor (dolor abdominal paroxismico muy angustioso).y en fases avanzadas infarto de miocardio; el angor aparece en un 5 o 10% de los ancianos hipertensos.
El cuadro clínico de la esclerosis coronaria, en los pacientes con hipertensión no difieren del que se observa en las esclerosis coronaria sin hipertensión.
En el hipertenso es frecuente la insuficiencia ventricular izquierda (crisis de disnea y edema pulmonar) así como la descompensación por la HTA de una insuficiencia cardiaca congestiva, predominio derecho (hepatomegalia (hipertrofia del hígado) y edema).


Creo que me he pasado de datos, faltan muchísimos más, pero vamos a dar por buenos los que ya están expuestos.


Conclusiones, si queremos llegar a viejos medianamente enteros, hay que consultar al médico periódicamente; ya conocemos muchos detalles que nos avisan que la cosa no marcha bien, pues cuando las descubramos, debemos comentárselo a quien sabe , al médico.


No deje para mañana lo que puede hacer hoy, visite a su médico y cuéntele los síntomas que usted ha descubierto en su cuerpo.
Nunca crea que usted padece lo mismo que un amigo suyo, todos somos diferentes y necesitamos tratamientos diferentes


En otro apartado de este mismo blog hay un complemento con consejos alimenticios que 
pueden ayudar para una vida más sana. 


Espero haberles ayudado en algo. 
Si desea algún complemento o aclaración, dígamelo, le contestaré oportunamente.
Gracias por leerme.


Jecego.


PD. Estos apuntes los he sacado de un libro  de Hipertensión Arterial en el Anciano.
Mi sana intención es llevar conocimientos a todos los que como yo, estamos en una edad madura, para así poder consultar al médico con algún conocimiento de nuestro deterioro personal.
.



2 comentarios:

Phausca dijo...

absolutamente clara e interesante tu exposición.
considero que es de muchísima utilidad, gracias!

un abrazo.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Phausca; gracias por tu comentario; mi intención es que sirva para conocerse a si mismo, conociendo la enfermedad.
Le he sumado algo a la parte que ya leíste.
Un abrazo y gracias por comentarme.
Jecego.