Apuntes para la salud.

La salud es el bien más importante de la vida, si la tienes, conservala; si no la tienes, lucha por ella.
En estos apuntes encontrará mucho de lo que debe saber en caso de una urgencia; pero no pretende sustituir a ningún programa oficial, ni al médico, ni al enfermero... solo ayudar a conservar la salud.

miércoles, 11 de agosto de 2010

La reproducción humana.

La reproducción humana.
Tomado de:
El Interior del Cuerpo. Blume.

Los principios básicos de la reproducción son sencillos. Un espermatozoide (célula sexual masculina) se une a un óvulo (célula sexual femenina). Si tiene lugar la fecundación, unos nueve meses después nace un niño. Lo que complica el proceso es el hecho de que están implicados dos individuos y dos sistemas reproductores. Para que el resultado sea todavía fruto del azar, la fecundación solo puede tener lugar unos días durante el ciclo menstrual de la mujer.

Los humanos alcanzan la madurez sexual en la pubertad, lo que habitualmente sucede unos dos años antes en la mujer que en el hombre. Los dos sistemas reproductores son anatómicamente análogos, siendo el clítoris femenino el homólogo de tamaño mucho más reducido del órgano eréctil masculino, el pene, y correspondiendo los ovarios productores de óvulos a los testículos productores de espermatozoides.

   Cada mes, aproximadamente a la mitad del ciclo menstrual de la mujer, un folículo ovárico madura en el ovario y libera un óvulo en la trompa de Falopio, donde es impelido por las contracciones musculares hacia el útero (matriz). La fertilización tiene lugar en la trompa de Falopio y solo puede producirse cuando la relación sexual ha tenido lugar tres o cuatro días antes. Durante el coito, el hombre introduce su pene erecto en la vagina de la mujer, donde eyacula el esperma. Millones de espermatozoides empiezan a nadar hacia el óvulo, pero solo una pequeña proporción sobrevive en el viaje desde la vagina, a través del útero, hasta la trompa. Sin embargo, hay que decir que en términos puramente biológicos, la aportación del esperma es la única contribución del hombre al proceso reproductor. Si un espermatozoide penetra en un óvulo y sus núcleos se fusionan, el óvulo empieza a dividirse. Ocasionalmente, una de las primeras escisiones puede dividir el embrión en dos partes iguales, de manera que se desarrollarán dos gemelos idénticos. El embarazo empieza cuando el embrión, de momento una bola de células, alcanza el útero y anida en la pared del mismo. Al principio, el embrión se nutre de sus propias reservas y de las secreciones glandulares del útero. A medida que se desarrolla, el futuro bebé obtiene los nutrientes y el oxígeno de la sangre de la madre a través de un órgano que recibe el nombre de placenta. Los nutrientes y los productos de desechos pasan hacia y desde el feto, respectivamente, a través de un tubo conocido como cordón umbilical.

Dos meses después el embrión pasa a llamarse feto, el cual puede reconocerse como humano aproximadamente a las doce semanas. Tras un total de cuarenta semanas, si todo va bien, el niño totalmente formado vendrá al mundo. Él o ella tendrán características heredadas de ambos progenitores, pero la mezcla genética que tiene lugar durante la formación de las células sexuales, asegurará que él o ella sea único.

La punta del pene (llamada glande) contiene muchos nervios sencitivos. La estimulación de estos nervios por movimientos rítmicos produce una serie de reflejos involuntarios (orgasmo)y la eyaculación del esperma.

Escroto (bolsa que alberga los testículos) éstos necesitan de una temperatura especial, unos dos grados menos que la del cuerpo, para una producción normal de espermatozoides. De ahí la necesidad de usar calzoncillos en vez de bragas de forma de mantener los testículos separados de la temperatura del cuerpo.

Espermatozoides en el testículo.
Los espermatozoides maduros ocupan un lugar de almacenamiento en el testículo. Al contrario que los óvulos maduros producidos a una velocidad de uno por mes desde la pubertad hasta la menopausia, la producción de espermatozoides es constante desde la pubertad hasta la madurez.

El espermatozoide humano tiene una cabeza que contiene 23 cromosomas paternos.
Está coronado por el acrosoma, el cual libera enzimas que ayudan a que la cabeza del espermatozoide pueda penetrar en el óvulo. Debajo de la cabeza contiene muchas mitocondrias, las cuales aportan la energía necesaria para que el espermatozoide pueda nadar a lo largo del sistema reproductor femenino, lo que hace mediante movimientos rápidos de su cola.

La mucosa vaginal se presenta como una mucosa con muchos repliegues. Estos pliegues permiten que las paredes vaginales se distiendan durante el coito y durante el parto. Durante la excitación sexual, la mucosa segrega moco que lubrica la vagina facilitando la penetración del pene.

Útero durante la ovulación.
En el momento de la ovulación (liberación del óvulo por el ovario) la capa interna del útero presenta un aspecto de panel de abejas con numerosas aberturas glandulares oscuras. Después de la ovulación, las glándulas segregan sustancias como el glucógeno o grasas, que constituyen nutrientes para el óvulo fecundado.

El útero durante la fase proliferativa.
Durante los primeros catorce días del ciclo menstrual de la mujer, la mucosa del útero crece o prolifera para sustituir a la capa perdida en la última menstruación. Si no se produce embarazo, la capa uterina se rompe y se elimina con la menstruación al cabo de unos 28 días. La duración del ciclo varía en cada mujer.

Útero y acceso a la trompa de Falopio. Parte del útero rodea la entrada de la trompa de Falopio, conducto a través del cual el óvulo fecundado alcanza el útero. El tránsito dura alrededor de siete días y durante este tiempo la mucosa del útero se desarrolla en previsión de recibir el embrión. Si las condiciones son las adecuadas, cuando el embrión deja la trompa de Falopio, éste se implantará en la pared del útero.

Folículo secundario, los ovarios tienen un gran número de óvulos, en un saco que reciben el nombre de folículos primarios. Unos diez de ellos empiezan a madurar cada ciclo menstrual, pero solo uno de ellos se convertirá en folículo secundario. En el interior de este folículo, el óvulo empieza a aumentar de tamaño y es rodeado por un espacio lleno de líquido folicular. El folículo maduro conocido como folículo de Graf, libera el óvulo en el momento de la ovulación.

Glándula uterina.
Cundo un óvulo alcanza el útero y se implanta en la pared del útero se nutre de las secreciones de las glándulas adyacentes. Las glándulas son estimuladas por la progesterona, una hormona  producida en los ovarios. Si el óvulo no ha sido fecundado al cabo de unos diez días se interrumpe la secreción  de progesterona y las paredes del útero se desprenden. Si, por el contrario,  se ha producido con éxito la implantación de un óvulo fecundado, las paredes del útero forman la placenta, el órgano que a través del cual  el feto obtiene los nutrientes de la sangre de su madre.

Las trompas de Falopio están diseñadas para transportar los óvulos desde el ovario hasta el útero. Están tapizadas por células secretoras de moco y cubiertas de cilios, el viaje dura unos siete días, y durante este tiempo el óvulo fecundado se divide varias veces para convertirse en embrión.

Espermatozoide fecundado, de los 200 millones de espermatozoides eyaculados durante el acto sexual solo unos cientos sobreviven al viaje y alcanzan el óvulo en la trompa de Falopio. De ellos solo uno fecundará realmente al óvulo. Si un espermatozoide consigue perforar la pared del óvulo para fusionarse con el núcleo del mismo, se forma una membrana alrededor del óvulo, creando una barrera que evita la entrada de otro espermatozoide.

Embrión humano.
Tres día después de la fecundación el óvulo fecundado para formar un racimo de ocho células grandes y redondeadas que recibe el nombre de mórula. En esta fase de ocho células, la mórula sigue en la trompa de Falopio avanzando hacia el útero donde si las condiciones son las adecuadas se implantará a la pared del mismo y continuará su transformación en un individuo compuesto por billones de células, un feto.

7 comentarios:

Katy dijo...

Muy bien explicado Isidro a pesar de que a mi esto ya no preocupa personalmente en cuanto individuo pero si y mucho como ser humano ante lo que se nos ha venido encima "el aborto"
No solo me preocupa, sino me deprime.
Un abrazo.
P.D. No se si eres mejor profesional o poeta porque ambas van unidas en tu persona

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Katy, gracias por tu visita y comentario. A mi tampoco me preocupa en cuanto a la reproducción, pero esta forma nueva de vivir y de matar, podría ser producto de desinformación, y ante la duda, pongo mi granito de arena para evitar esto último, matar, inclinando la balanza a salvar la vida desde sus primeros elementos, el óvulo y el espermatozoide.
Un abrazo amiga, que Dios te bendiga.
Jecego.

::::::::::::::::::::::A-Zeta (Revista abierta a participación)::::::::::::::::::::::::::::::::: dijo...

póntelo, pónselo.

Carla dijo...

Ah bueno...Isidro, ahora que veo un poco en general este, tu otro sitio tambien me quedo...pues hace poco termine de cursar AUXILIAR DE FARMACIA y pues se de esto y me voy a instruir un poco más con lo tuyo...
Muy bueno...un abrazo!!!

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Carla, yo trabaje en la farmacia de antaño, desde mancebo hasta auxiliar, en total unos 15 años, lugo en un departamento de drogueria farmaceutica, 7 años más.
Mientras trabajaba, hice la carrera de Practicante en Medicina y Cirugia en Cadiz. Más tarde hice oposiciones a la Seguridad Social y estuve 36 años hasta jubilarme. Seguí trabajando en otras labores, relacionadas con esta profesión; solo hace dos años se me ocurrió escribir. Proximamente publicaré en este blog. un tema sobre problemas de audición.
Un abrazo y bienvenida, colega.
Jecego.

Farmacias de guardia Cadiz dijo...

Muchas gracias, artículos como el suyo nos animan a seguir trabajando.

Farmacias de guardia Chiclana dijo...

Interesante tema, gracias por la información sigan publicando.